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Curas
#6
Revienta una bomba y explota una fábrica de chorizos. Salen todos
los chorizos volando y uno va a parar al cielo. Lo encuentra San Pedro quien, intrigado,
se lo lleva a Dios.
* Che, ¿sabés que es esto?
* No, la verdad que no. Pero mirá, ahí viene María, a lo mejor ella sabe.
* Che, María ¿sabés que es esto?
María examina el chorizo durante un rato y dice:
* La verdad que no sé, pero tiene una onda al Espíritu Santo.
Iba jesús caminando por el monte con un montón de discípulos
cuando en un momento, se da vuelta y dice:
* Andrés besame los pies, Teresa besame la cabeza, Santiago besame la mano... Narbija
¿por qué huyes?
* ¿A vos te parece bien que los curas se casen?
* Y... si se quieren...
El Papa esta enfermo y despues de un extensivo examen los medicos
llegan a la conclusion de que la unica solucion para su mal es una mujer. Se reune el
conclave y en el mas estricto de los secretos le preguntan al Santo padre como debe ser
esa mujer:
* La quiero ciega -dice el Papa.
* ¿Y perque?
* Eh, para que no vea con quien esta. Y tambien sorda.
* ¿Y perque?
* Eh, para que no oiga comentarios. Y tambien muda.
* ¿Y perque?
* Eh, para que no diga nada si se entera de algo. Ah! y tambien que sea bien tetona.
* ¿Y perque?
* Eh, perque me piacce!
Un tipo viaja a Italia y no bien baja del avion que ya le estan
ofreciendo servicios sexuales de todo tipo:
* ¿Quiere una rubia pomposa?
* No, gracias.
* ¿Quiza una morocha despampanante?
* No, tampoco.
* ¿Una pelirroja apetitosa?
* No!... mire, yo vine aca para ver al Papa.
* Hummm... al Papa no se, pero ma cherto cardenalito!
En la Iglesia una chica llega al confesionario.
* Padre, quiero confesarme.
* Dime hija.
* Yo estaba con mi novio en la casa y mi madre salió a comprar algo...
* Sigue mi hija.
* Entonces él comenzó a besarme...
* Sigue, sigue.
* Entonces él me quitó la falda...
* Sigue mi hija, sigue.
* Luego me quitó la bombachita y...
* Sigue hablando, hija.
* Luego me hizo acostarme en el mueble y...
* Sigue hija, sigue.
* El se sacó su cosa y...
* Sigue, sigue, sigue.
* Entonces ahí llegó mi mamá.
* MALDITA VIEJA!!!
Un Viernes Santo, el tipo llega llorando a la iglesia y le dice al
padre:
* Ay padre, me puse a jugar al póker y perdí todo mi dinero.
* Eso te pasa por jugar en el Viernes Santo -le dice el padre reprochándole.
* Vamos Padre!, acaso los que me ganaron, ¿que día jugaron?
La acción se desarrolla en una capilla... Luego de terminada la
misa, se encontraba el cura en el altar ordenando sus adminículos, y contando el dinero
de la colecta a los fieles, y en el fondo de la capilla es decir, en la entrada, estaba el
sacristán, barriendo. El cura, tras contar doce veces el dinero recaudado y no poder
creer que fuera tan poco (como muchas otras veces), alza la mirada, y viendo al sacristán
a lo lejos le grita:
* Sacristán!
Éste se incorpora y le contesta también con un grito:
* Si, Padre!
* ¿Quién se roba el dinero de la colecta, Sacristán? -pregunto indignado.
Gestos del sacristán a lo lejos.
* Repito! ¿Quién se RO-BA el DI-NE-RO de la CO-LEC-TA??!!
* No se escucha padre! -responde el sacristán.
En rápida maniobra y sin dar tiempo al cura para reaccionar, el sacristán se acerca al
altar y le dice al cura:
* Padre, vaya Ud. donde yo estaba y verá qué mala es la acústica de nuestra capilla, ya
que no logré escuchar lo que Ud. me gritaba. Vaya, padre, vaya y lo comprobaremos.
Y el cura va donde antes estaba el sacristán. Entonces, desde el altar, el sacristán le
grita al cura:
* Padre! ¿Quién se acuesta con la hija del sacristán cuando éste no está?
Gestos del cura a lo lejos.
* Repito! ¿Quién se acuesta con la hija del sacristán cuando éste no está?
Y el cura se acerca al altar, donde estaba el sacristán, y le dice:
* Tiene razón, sacristán, no se escucha nada!
Entonces el sacristán le pregunta:
* ¿Y, Padre, que me quería decir?
* Nada hijo, nada. No tiene importancia.
Un borracho que olía a vino por los cuatro costados se sube a un
colectivo y se sienta con su roñoso bolso y un diario viejo al lado de un cura. Saca una
petaca con ginebra y se toma toda la que queda. Satisfecho, agarra el diario y se pone a
leer. El cura finje que el borracho no existe y disimula su incomodidad. Al rato, el
borracho mira al cura y le pregunta:
* Oiga buen hombre! ¿Puede decirme qué cosas causan artritis?
El cura, molesto, le responde en tono sarcástico:
* Ciertamente la vida relajada, el andar frecuentando mujeres mundanas, los excesos con el
alcohol y todas esas porqueías!
* Dios me libre! -responde el borracho volviendo a su lectura.
El cura, pensando en lo que dijo al pobre infeliz, decide disculparse y le dice en tono
comprensivo:
* Disculpe usted, no quise ser tan rudo... ¿desde cuando sufre de artritis?
* Yo, nunca la padecí, padre! Sólo estaba leyendo en este diario que El Papa la sufre
hace unos meses...
Estaban unas monjitas en el patio de recreo, dando vueltas en una
bicicleta, y a cada rato hacían sonar la cornetilla y riendose: 'ji, ji, ji, rin, rin' a
lo que la madre superiora solo decía:
* Hermana Sol y hermana María, guarde silencio.
Se callaban, pero al poco rato comenzaban de nuevo: 'ji, ji, ji, rin, rin' y la superiora.
* Hemana Sol, hermana María silencio por favor.
Y así durante un largo rato, hasta que desesperada se levanta y grita:
* Se callan o le pongo el asiento a la bicicleta!!
Un hombre va a confesarse:
* Padre, ayer me acosté con siete mujeres... ¿eso es pecado?
* No hijo mio... es mentira.
Un hombre arrepentido va a confesar sus pecados a una iglesia. Una
vez allí, se arrodilla frente al sacerdote y le dice:
* Padre, he cometido muchos pecados.
* Dime, hijo mío.
* Padre... estaba solo con mi novia... usted sabe... yo solo, ella sola... la carne es
débil, Padre...
* Bueno, hijo; es un pecado grave, pero tienes perdón; reza tres...
* Pero Padre... eso no es todo... estaba sólo con una prima... yo solo, ella sola... la
carne es débil, Padre...
* Eso está muy mal, hijo. Reza cinco...
* Pero Padre... déjeme terminar... estaba solo con mi hermana... yo solo, ella sola...
usted sabe, Padre...
* ¿Qué?. ¿Estás loco?!
* Y, Padre... estaba con mi mamá... yo solo, ella sola... bueno, Padre... la carne es
débil...
* Maldito!!!
* Pero Padre, falta... estaba con mi papá...
En ese momento, el sacerdote sale corriendo. El hombre sorprendido, le pregunta:
* Padre! ¿no me va a confesar?
* ¿Estás loco? Tu solo, yo solo... Que te confiese tu abuela! |