Humildad



Ten un poco de amor para las cosas:
para el musgo que calma tu fatiga,
para la fuente que tu sed fatiga,
para las piedras y para la rosas.

En todo encontrarás la belleza
virginal y un placer desconocido...
Ritma tu corazón con el latido
del corazón de la Naturaleza.

Recibe como un santo sacramento
el perfume y la luz que te da el viento...
¡Quién sabe si su amor en él te envía

aquella que la vida ha transformado!...
¡Y sé humilde y recuerda que algún día
te ha de cubrir la tierra que has pisado!

Francisco Villaespesa

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